Grata Reunión ExATec de Tampico

El cariño y los viejos recuerdos, nos reunieron a 35 compañeros y 10 compañeras de generación 1969-1972, de Ex Alumnos del Tec de Tampico -ICTT: Instituto de Ciencias y Tecnologías de Tampico-.
Eran las 12:30 horas del sábado 28 de julio, en un Rancho cercano al puerto Jaibo, y empezamos a llegar a la reunión convocada. Algunos desde lugares foráneos del noreste, otros desde la CdMx, algunos incluso, desde el extranjero, no importando la distancia, ahí estábamos puntuales a la cita sentida.
La mayoría de asistentes acompañadas de nuestros esposos y esposas. Incluso registramos un buen número de hijos y nietos.
Los culpables por tal convocatoria, no dejaban de sorprenderse por la excelente respuesta. A las 3 de la tarde el lugar estaba repleto. Las cinco mesas con 10 sillas cada una, fueron rebasadas por los comensales. La parrillada al fondo, con tres deliciosos lechones, picañas y cortes sirvió de Sexta mesa de reunión, donde el chef designado y el donador de los cortes estuvieron atentos al ladrillazo.
El organizador principal y administrador de los Finca, ya tenía eficientemente dispuestos, 5 meseros y tres garroteros que elegantemente vestidos estuvieron siempre dispuestos a atendernos.
Arroz, frijoles y mole consistió el platillo central, después de la grata degustación del lechón, botanas a base de queso, pan y vino, que no pudieron faltar. Las bebidas espirituosas no escasearon, desde la básica bebida a base de cebada, los vinos de mesa, mezcales y tequila, ron y whisky, vodka y ginebras, aguas y café, todo finamente dispuesto y mesuradamente ingeridos.
La finca rodeada de dos canales y selva exótica, sirvió de fondo para la grata reunión, que nos mantuvo presentes para entrada horas de la noche.
No faltaron las anécdotas, las bromas, al calor de viejos y sentidos recuerdos de generación a lo largo de tres años de profunda convivencia. No fue necesario ni faltó la música y el baile. Eran tantos los recuerdos y más los que queríamos contarlos, que el que respiraba perdía su derecho de tomar la palabra.
Lo más sobresaliente que logre rescatar, era observar que ellas y ellos siempre mantuvimos una clara línea de respeto, cariño y aprecio. No obstante que subía el tono y la algarabía al calor de la copa, siempre se dominaba un gran ambiente de camaderia.
Los ausentes, no por deseo, sino por causas de fuerza mayor, sin embargo estuvieron ahí presentes, gracias a la magia y virtualidad de las redes siciales. Así se cruzaban vídeos y fotos entre los presentes y ausentes, en una mezcla clara de compañerismo y gran afecto.
Las palabras centrales y profundos discursos no pudieron faltar. Hablaron ellas y ellos a la par. Sin discriminación de sexo y género todos opinamos y reímos sin descanso.
No faltó el torneo deportivo en canchas de voleibol y futbolero, no siendo impedimento los 37 grados Celsius que dominó casi toda la grata velada. El calor del clima y el calor humano se entremezclan y subieron aún más la temperatura. Sin embargo nadie se despedía y mucho menos se quejaba. El motivo de la gran reunión nos permitió aguantar desde principio al final centrados en un sólo principio. Somos gente gratamente Tec.
Ahí se hizo un profundo saludo a las y los compañeros que se nos adelantaron en el camino. A ellos se les brindó la reunión con palabras de cariño y aprecio.
No nos despedimos sin antes obtener las gratisimas fotos del recuerdo. A LA par de señalar para el próximo 24 de noviembre, la fecha de nuestro próximo encuentro. El lugar. Las propias instalaciones del Tec de la calle Mango… ¿Quién se apunta desde ahora?
¡Hasta la próxima amigos!