¿Fuga de talentos por baja salarial o un nuevo desarrollo?

Desde hace 15 días existe un fuerte debate, motivado por la expresión de Andrés M. López Obrador, que busca decretar dentro del actual clausurado de la Constitución, para que ningún Servidor Público tenga ingresos superiores al Presidente de la República.

Clara medida que viene siendo oportuna, al saber que en México los funcionarios de alto nivel de cuello blanco, disponen de salarios insultantes. Muestra de ellos, la mayoría de secretarios, subsecretarios, directores generales. Además se discute los sueldos de los otros dos poderes, que tienen cierta autonomía, como el Legislativo y Judicial.

Este hecho, ha despertado un debate mayor, por tratarse de dos poderes autónomos al Ejecutivo. Sin embargo, ante la inminente mayoría relativa que tendrá el Congreso, a partir del mes de octubre, con las de la mitad en poder de los diputados y senadores del Grupo de Morena, se da por hecho que está medida avanzará.

Pero el verdadero debate iniciará, cuando se busque influir en los salarios e ingresos de otras áreas, como el caso de los profesores, investigadores, rectores, entre ellos los estímulos de Conacyt al grado del Sistema Nacional de Investigadores SNI, Reniecyt, Redes de I&D, patentes, marcas, prototipos, entre otros niveles que es urgente despegar y motivar su evolución, ante el evidente retraso científico y tecnológico que registra nuestro país.

Una de las expresiones que AMLO anunció en campaña, es que ese sector sería ampliamente beneficiado e incluso despegado. Entiendo que el verdadero motivo de los anuncios, sería que los altos funcionarios serían los afectados, pero que la medida se encamina para reasignar los ingresos hacia los niveles medios y bajos.

Para evitar malentendidos, es urgente que se anuncien dichas reasignaciones y ver que se reflejen en las bases de trabajadores sindicales y de confianza, además observar que disposiciones marcan hacia la comunidad científica, tecnológica y de investigación.

Anuncios largamente esperados por la comunidad intelectual, para que en México sea impulsada la actividad de competitividad y codesarrollo, que nuestro país registre inventos y desarrollos propios y adecuados a nuestra ideosincracia e ideología. Ya no depender de patentes y marcas extranjeras, no seguir pagando y erogando regalías y royalties a consorcios foráneos del sector farmacéuticos, automotriz, informático, aeronáutico, ente otros.

Si AMLO logra remontar este modelo, será bienvenida su reestructuración salarial, esperamos que no sólo sea un anuncio populista; que cuente con un verdadero estudio sobre el tema de mis últimas investigaciones, que versan sobre la desigualdad social, económica y educativa.

Viene a ciento estas afirmaciones, más cuando en principio se me antoja exagerada la cuota de salario máximo que se antepone el propio Presidente Electo. Afirmo lo anterior al enterarme que el salario tope lo marca en 108 mil pesos por mes. De entrada pienso que es exagerado el acotamiento. Obvio que salarios de 250 o 450 mil pesos de ejecutivos y magistrados son insultantes. Pero bajar a 108.269 mil pesos nos suena populista. Pudiera ser 175 mil el salario máximo, sólo por poner otra cifra. Los expertos tendrán la cifra más adecuada.

Viene a compararse lo anterior, por saber los sueldos de altos ejecutivos del otro sector. El sector privado. Por que no se trata que se presente entonces una auténtica “Fuga de Talentos” o de “Cerebros”.

El llamado Capital Humano es un concepto que en el mundo debe ser considerado en este serio debate. Cito este concepto a continuación, usando términos reconocidos en el mundo de la ciencias.

De acuerdo a Wikipedia […] La fuga de cerebros, fuga de talentos o migración altamente calificada (MAC) es la emigración de profesionales y científicos formados universitariamente en su país de origen a otras naciones, impulsados principalmente por la falta de oportunidades de desarrollo de sus áreas de investigación, por motivos económicos o por conflictos políticos en su país natal, generalmente sin regreso.

Si bien este fenómeno se acentúa en países en desarrollo, esto no es excluyente, y en muchas ocasiones se da también entre naciones industrialmente desarrolladas, debido a diferencias salariales o impositivas. De forma análoga se habla de fuga de capitales para la desinversión de capital financiero en un país.

La fuga de talentos o cerebros hace que el país de origen pierda la inversión en educación superior de esa persona, y de la misma forma el capital social del que formaba parte el individuo se reduce por su partida […] Fuente Wikipedia.

Este día empezó a circular un cuadro, de salarios de los Rectores de las principales universidades de México (ver anexo), comparando esos ingresos con el sueldo marcado por López Obrador de 108 mil pesos. Siendo el mayor ingreso el de los Rectores del IPN y la UNAM, el primero arriba de 191 mil pesos y el segundo por 177 mil. Este ejemplo nos sirve precisamente para afirmar que no se pueden comparar los ingresos de funcionarios públicos, con los salarios de académicos e investigadores de cierto prestigio.

Como me comentara hoy mi amigo, el académico e investigador prestigiado, Dr. Hector M. Cappello “Los rectores no son servidores públicos. Son académicos en servicio”.

Claro está pensando que todos los rectores lo son, por ese palmarés académico y no llegan ahí por simples recomendaciones. Cito esto porque se correría el peligro de discriminar y provocar entonces si, una auténtica segunda oleada de fuga de talentos hacia otros países, y se registre un nuevo retroceso de capital humano que tanta falta hace a nuestro atribulado y sufrido país.

Desde esta columna digo no, a la desigualdad, en que pocos son muy ricos, y muchos más, son muy pobres. Al grado que México se había convertido en una fábrica de pobreza. Lo más insultante no es la pobreza y la riqueza en sí. Si no la amplia brecha entre esos ricos y pobres.

Este tema de debate apenas está empezando. Con estos comentarios sólo pretendo que sea más seriamente abordado y no sea politizado como una guerra de pobres contra ricos. Menos espero que sea un debate absurdo entre chairos y zombies. Este es un tema serio y de altura que debe ser debatido y cuestionado ampliamente y científicamente. La comunidad intelectual y de investigadores debemos comprometernos a ello.

¿Vendrán ajustes salariales en dos sentidos, se disminuirá la desigualdad, se incentivara la investigación y el desarrollo, habrá un nuevo modelo que privilegie el capital humano y respalde a los jóvenes del futuro? Estas y otras preguntas deberán ser respondidas en los siguientes meses…