La tragedia en Hidalgo

– Deterioro de la cultura ciudadana
– Se resisten los “huachicoleros”
– Imágenes y testimonios para la historia

LA tragedia en Tlahuelilpan, Hidalgo necesariamente obliga a la reflexión y, a la vez, deja en claro algunas lecturas. Una de ellas, el deterioro de la cultura mexicana, derivado de la pobreza económica, que es aprovechada por el crimen organizado; otra más, que los llamados “huachicoleros” se resisten el combate del gobierno federal al robo de hidrocarburos; y lo lamentable que significa que el estado mexicano no esté capacitado para detener actividades ilícitas de grupos ciudadanos numerosos.

La sustracción ilegal de gasolina de los ductos de Petróleos Mexicanos, que se incrementó en los últimos tres sexenios, ha dado paso a un modus vivendi que ahora practican habitantes de poblados por donde cruza la red de PEMEX, principalmente en la zona del Bajío. La necesidad de reforzar la economía familiar, o bien la amenaza de grupos delictivos son causales del grave problema social. La situación ha llegado al grado de que mujeres y niños son usados como escudo para impedir la intervención de los militares y de la Policía Federal.

Es más que evidente que los grupos delincuenciales que se dedican al robo de hidrocarburos se resisten a dejar esa lucrativa actividad, enfrentando al gobierno federal con actos de sabotaje. La “ordeña” en el ducto Tuxpan-Azcapotzalco, que surte a la ciudad de México, es un ejemplo claro de la realidad que enfrenta la Cuarta Transformación y su plan de trabajo para rescatar de la deshonestidad a la paraestatal azteca.

Lamentable también es que el estado mexicano carezca de personal y tácticas adecuadas para disolver manifestaciones antisociales o bien resguardar instalaciones públicas. Cierto es que 25 soldados y policías federales eran insuficientes para controlar  a varias centenas de habitantes de esa comunidad, que aprovechaban la fuga en el ducto para robar la gasolina. Sin embargo, también es cierto que transcurrieron al menos un par de horas antes de la mortal tragedia. Además, soldados y policías federales actuando como simples espectadores, ante la imposibilidad de enfrentar a la muchedumbre, crea una imagen de debilidad para el gobierno federal.

Por supuesto que la represión con fuerza letal tampoco representaba la mejor decisión. Justo ahí es donde la reflexión obliga a pensar en un grupo con equipo y tácticas adecuadas para disuadir actos como los realizados por los habitantes de Tlahuelilpan. No se debe pasar por alto que se trató de un sabotaje a la red de transporte de combustible de PEMEX y el robo del hidrocarburo.

Muy seguramente, lo sucedido en el estado de Hidalgo servirá de ejemplo ciudadano acerca del grave riesgo que corren tanto los “ordeñadores” como quienes pretenden ganar algunos pesos con la sustracción ilegal de la gasolina. Desafortunadamente, el saldo trágico y las secuelas físicas y emocionales de los sobrevivientes representan una cuota bastante cara.

Imágenes desgarradoras después de la explosión y testimonios de la resistencia de los civiles para acatar las instrucciones preventivas de soldados y policías federales habrán de formar parte de la historia mexicana y de la acción firme de un gobierno federal que mantiene la intención de recuperar Petróleos Mexicanos.

Las decenas de muertos y heridos, así como el desbasto de gasolina en algunas entidades federativas son algunos de los daños colaterales de la acción gubernamental del presidente ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR. La gran diferencia es que la falta de combustibles en las estaciones de servicio tiende a normalizarse, mientras que la mortandad es irreversible y los daños físicos y emocionales de algunos de los sobrevivientes durarán toda su vida.

Ni hablar.

P. D.-El próximo viernes, el licenciado en periodismo ÁNGEL SORIANO CARRASCO recibirá el Galardón de Oro al Mérito Cultural “José Vasconcelos”. Invitan al importante evento la delegación Oaxaca de la Asociación Nacional de Locutores de México, la Academia Nacional de Historia y Geografía y el Club de Periodistas de Antequera, A.C. El licenciado SORIANO CARRASCO formó parte de la planta reporteril en el periódico Excélsior, corresponsal y columnista político y actualmente es vicepresidente de la Academia Nacional de Historia y Geografía; alumno, catedrático y director del Instituto de Ciencias y Artes de Oaxaca. Honor a quien honor merece.

Y hasta la próxima.

mariodiaz27@prodigy.net.mx