¡Cuidado, mucho cuidado!

– Violencia por ambulantaje y agua en Cuernavaca
– Definitivo: Antonio y Cuauhtémoc “no la hacen”
– Argumentos contra la estupidez

LOS trágicos hechos ocurridos en la ciudad de Cuernavaca, Morelos deben constituirse por lo menos en una alerta ámbar en materia de política sindical para el gobierno de la Cuarta Transformación.

Al margen de la indagatoria oficial, lo cierto es que el origen del problema se remite al proyecto de integrar una nueva central obrera.

No obstante, quiérase o no, el poder fáctico se ha apoderado de la tierra del héroe mexicano EMILIANO ZAPATA y se disputan lo mismo el control del agua potable y alcantarillado que los puestos comerciales ambulantes.

El asesinato del empresario JESÚS GARCÍA RODRÍGUEZ, dirigente de la Sección 15 de la CTM en el estado de Morelos; ROBERTO CASTREJÓN CALDERÓN, secretario de Acuerdos y Actas de la CTM local; y las lesiones sufridas por RAFAEL GASSIN CASTREJÓN, familiar del occiso, es un hecho que merece la intervención inmediata del gobierno federal, similar a la acción tomada luego de la masacre en Minatitlán, Veracruz.

Mientras el gobernador de Morelos CUAUHTÉMOC BLANCO BRAVO y el alcalde de la ciudad de Cuernavaca ANTONIO VILLALOLBOS ADÁN continúen rasgándose las vestiduras será poco menos que imposible que ambos representantes populares encuentren la ansiada solución.

Lo único que desde alguna perspectiva pudiera ser considerado como cierto es que el estado de Morelos está infestado por el crimen organizado identificado como “Comando Tlahuica” y “Los Rojos”.

Por lo pronto, en la tierra del General Zapata los comerciantes ambulantes disputan posiciones en el zócalo local, identificándose como afiliados a la Confederación de Trabajadores de México (CTM) y al Nuevo Grupo Sindical (NGS).

Tal parece que el gobierno de la Cuarta Transformación requiere de una pronta modificación en el proyecto de renovar la política sindical.

Lo sucedido en este puerto fronterizo entre enero y febrero del año en curso en materia de paros laborales y huelgas derivó en diferencias obrero-patronales e, incluso, en agresiones entre los trabajadores y sus respectivos sindicatos.

En la “ciudad de la eterna primavera” la situación es más crítica a juzgar por lo sucedido en pleno centro histórico, justo en entrevistas de prensa con funcionarios estatales y dirigentes cetemistas.

De lo que no queda ninguna duda es que es ríspida la relación entre el alcalde ANTONIO VILLALOBOS ADÁN y el mandatario estatal CUAUHTÉMOC BLANCO BRAVO. También, que ni uno ni otro tiene la capacidad de desligarse de la operatividad del crimen organizado.

DESDE EL BALCÓN:

Dos hechos desafortunados en las últimas horas demuestran claramente que no necesariamente son atentados a las libertades de prensa y expresión:

Uno, el escolta del periodista HÉCTOR DE MAULEÓN repelió a tiros un intento de robo del auto del comunicador, con saldo de un agresor muerto, uno más herido y otro que se dio a la fuga.

Dos, acerca del camarógrafo morelense lesionado en el atentado a los líderes sindicales en Cuernavaca, los videos en torno al trágico caso demuestran que se trató de una agresión circunstancial, derivada de la huida del presunto responsable.

Para mala fortuna del gremio existen criterios estúpidos que inmediatamente asocian una muerte o agresión a periodistas como un atentado a las libertades de prensa y expresión.

Ni hablar.

Y hasta la próxima.

mariodiaz27@prodigy.net.mx