Razones de la abstención

En Tamaulipas y en casi todo el país el llamado “carro completo” tenía más de una década que no se presentaba en el resultado de una elección y esto es debido a que los ciudadanos se han ido concientizando sobre el valor que tiene su participación en la vida política y en especial, en las elecciones al ejercer su derecho al voto.

Por ello, causa sorpresa que el “carro completo” se haya presentado en la pasada elección estatal y hasta parece algo extraño, ya que la vida democrática del país ha tenido tal crecimiento que en la actualidad los gobiernos y congresos estatales comparten su responsabilidad con otras fuerzas políticas.

Sin embargo, en la pasada elección para renovar el Congreso de Tamaulipas se volvió a presentar un “carro completo” en Tamaulipas y muchos creen que fue por la abstención que se presentó, pero creemos también que fue resultado de estas siete razones:

Primera. Las autoridades electorales no hicieron bien su trabajo de promoción y concientización sobre el valor que tiene la participación ciudadana en la vida política y en una elección.

Segunda. Los partidos y sus candidatos no construyeron un mensaje político que fuera lo suficientemente atractivo para que motivara a los ciudadanos a salir a votar el día de la elección.

Tercera. Los ciudadanos no encontraron un candidato que en su discurso y en la forma de expresarlo los convenciera para que le dieran su apoyo.  

Cuarta. No les importa el futuro de Tamaulipas y mucho menos lo que pueda suceder en el Congreso estatal.

Quinta. Están conformes con lo que realiza el gobierno estatal, los gobiernos municipales y sus diputados.

Sexta. Siguen confiando en el trabajo que el gobernador Francisco García Cabeza de Vaca lleva a cabo en su administración y no consideraron salir a votar para refrendarle su respaldo.

Y séptima. Han perdido total interés en la política al sentirse decepcionados por la actuación de Andrés Manuel López Obrador ya que sólo beneficia a los estados del sur de México y ha corrido a miles de trabajadores del gobierno federal.

De acuerdo con datos oficiales proporcionados por María de los Ángeles Quintero Rentería, presidenta del Instituto Electoral de Tamaulipas (IETAM), fueron 868 mil 646 ciudadanos los que participaron en la pasada elección y lo cual representa el 33.15 por ciento del padrón electoral.

Es importante comentar que Tamaulipas tiene una lista nominal de 2 millones 665 mil 001 electores y por lo tanto un millón 796 mil 355 ciudadanos no ejercieron su voto lo cual es preocupante pero no influye en ningún decisión política que se pudiera generar por esta situación.

Así que no es cierto que no fueron a votar porque el gobierno de Tamaulipas los presionó para que no lo hicieran, no es cierto que los compró y mucho menos, que los haya obligado a quedarse en sus casas para no ir a votar y una prueba de ello, es que el 50 por ciento de los votantes que ejercieron su derecho lo hicieron porque confían en el gobierno estatal

Lo que sucede es que es muy fácil echarle la culpa al gobierno y acusarlo de la abstención, cuando en realidad este fenómeno se presenta porque las autoridades electorales, los partidos y sus candidatos, no realizan bien su trabajo político y no llegan a convencer a los ciudadanos de acudir a las urnas.

Ya estamos muy grandes para comprender que los partidos no hacen bien su trabajo y por esto el PRD, Verde Ecologista y el Partido del Trabajo, no alcanzaron su registro a nivel estatal y únicamente van a sobrevivir por la concesión que tienen a nivel nacional, porque de otra manera, ni debería de existir y sólo quitan espacio en el panorama de la política estatal, porque no aportan absolutamente nada.

Por ello, seguimos pensando que los 868 mil 646 ciudadanos que salieron a votar son los que quieren un Tamaulipas diferente y ven que el gobernador Francisco García Cabeza de Vaca, los presidente municipales panistas como Enrique Rivas Cuellar, Alma Laura Amparán y Chucho Nader, así como los nuevos legisladores que entrarán en el mes de septiembre en funciones, podrán continuar con el cambio hacia adelante. Ni más ni menos.