España en alerta por bacteria en alimentos

La listeriosis continúa provocando estragos en Andalucía, España, cuya Consejería de Salud decretó ayer la tercera alerta sanitaria en menos de un mes por la presencia de la bacteria en carne mechada, lomo, y ahora en chicharrón.

Con una tasa de mortalidad de entre 20 y 30 por ciento, la listeriosis es una de las infecciones alimentarias más violentas; hasta el momento ha causado tres muertes, siete abortos y hay 208 casos confirmados en España, de ellos 144 son en Andalucía.

El 15 de agosto se decretó la primera alerta sobre la carne mechada “La Mechá”, producida por Magrudis, la causante del mayor brote de listeriosis en el país; el segundo aviso fue determinado el pasado 6 de septiembre a la marca Sabores de Paterna, ahora la tercera empresa involucrada es La Montanera del sur.

El Chicharrón Especial de La Montanera del Sur dio positivo en los análisis provisionales, por lo que inmovilizaron todos los productos de la marca.

El riesgo es mayor porque dos semanas después de conocerse la contaminación con listeria en el producto de la empresa Magrudis, está no informó que seguía produciendo chorizo y morcilla, y es posible que los casos se presenten en otros países, por errores en el control del producto contaminado. Además, los cárnicos se distribuyeron en hoteles y centros turísticos.

La listeriosis es causada por la bacteria listeria monocytogenes y se transmite a través de los alimentos. La OMS la considera como una enfermedad relativamente rara, ocurren entre 0.1 a 10 casos por un millón de personas al año; no obstante, su alta tasa de muerte hace que ésta sea considerada como un problema importante de salud pública.

La bacteria listeria monocytogenes puede sobrevivir e incluso multiplicarse a bajas temperaturas, como las que hay en los refrigeradores, por ello los embutidos y productos de carne listos para comer —como ocurrió en España— como curados o fermentados, los quesos y productos ahumados son considerados alimentos de alto riesgo.

La principal vía de transmisión es ingiriendo alimentos contaminados y de embarazadas al feto.

Las personas consideradas sanas suelen tener síntomas leves como diarrea, fiebre y dolor muscular; pero los grupos de alto riesgo como embarazadas, personas con sida, ancianos y enfermos de cáncer, son más vulnerables y tienen 30 por ciento de probabilidad de morir, ya que pueden a desarrollar septicemia o meningitis.

El tratamiento más adecuado, señala la OMS, es con antibióticos; su administración inmediata puede evitar abortos.

Como manera preventiva, se recomienda mantener limpia el área donde se guardan alimentos, separar los crudos de los cocidos y cocinar bien los productos.

Con información de EL HERALDO.