Precarización juvenil en millennials y centennials

Hoy me permito reproducir parte del trabajo en construcción, de un capítulo de libro para el tema vigente de la Precariedad en los jóvenes Millennials y Centennials, este proyecto está enfilado en robustecer nuestras investigaciones del Cuerpo Académico Consolidado CABiES, que tiene entre sus líneas principales, abordar temas de desigualdad y pobreza.
RESUMEN:

La precariedad y desigualdad golpea más a los jóvenes (14 a 35 años), que a los adultos (mayores de 35 años). Dentro de los jóvenes, serán divididos entre los que cuentan un rango de edad de 14 a 24 años (Centennials) y 25 a 35 años (Millennials). 

Se indagará sobre los grupos al interior, los que disponen estudios de nivel primaria, nivel medio superior, nivel superior y posgrado. Se plantea la pregunta de investigación ¿Es mayor el nivel de desempleo, subempleo y precariedad entre los jóvenes con estudios superior y posgrado, que entre los jóvenes con grados de estudios medios y bajos? Se buscará probar que existe una correlación directa de precariedad y desigualdad en los jóvenes con mayor grado de estudios resultante de las actuales políticas laborales en México, donde impera la flexibilidad en el mercado de trabajo, la relación desigual patrones-empleados y las subcontrataciones a través del outsourcing. 

El estudio se basará en revisiones teóricas y aplicará un enfoque cuantitativo cualitativo sobre las condiciones laborales de los jóvenes. Se utilizarán definiciones de acuerdo a la brecha generacional que aborden las diversas poblaciones que interactúan en el mercado laboral, considerando los grupos de jóvenes según la taxonomía siguiente Millennials y Centennials.

Palabras clave: Precarización, flexibilidad laboral, millennial y centennials

PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA PRECARIEDAD EN JÓVENES

Baja colocación de empleos y salarios precarios de los estudiantes:
Según la Encuesta Nacional de Egresados Universitarios del primer bimestre de 2019, en México sólo 46% de los estudiantes que sale de las universidades logra obtener un empleo en un espacio formal y establecido; de éstos, una cuarta parte lo logrará en un trabajo que no le brindará condiciones de desarrollo y que, según la academia, únicamente le dará condiciones de precarización.

Miguel Ángel Bedoya Santos, profesor de la Facultad de Economía de la UAEMéx, explica que la generación de los denominados “millennials”, jóvenes de entre 20 y 35 años, ha sido severamente señalada como floja y desinteresada; sin embargo, en los hechos han obtenido mayores grados académicos que su padres y abuelos, y en contra parte tienen muy poco.

“Perciben los recién egresados un ingreso entre 3 mil a 10 mil pesos y eso si bien les va, cuando realmente ya no cubres las necesidades básicas que tienes en un hogar, en una vida, no pueden aspirar a la renta de una casa, a independizarte de tu familia con este tipo de condiciones” (Bedoya Santos, 2019).

A los bajos salarios que reciben, sin prestaciones, ni seguridad laboral de ningún tipo, se suman los nuevos gastos que ha traído la era digital, como servicios y plataformas en línea, tanto para el consumo de videos, música, transporte y comida, en lo que esta generación prefiere gastar que ahorrar para su futuro.

“Es importante reaccionar hacia ahora, tenemos muchos más gastos que antes, nuestros papás no tenían; por ejemplo, nosotros gastamos en una cuenta de netflix, en una cuenta de spotify, en varias suscripciones que te permiten ir gastando poco a poco tu sueldo, que cada vez es más bajo y a la vez produces más horas tiempo y más horas hombre con poco sueldo” (Bedoya, 2019).

Según datos del Inegi, del total de la población desempleada del país, que suma más de un millón 870 mil personas, 51% de ellos, alrededor de 948 mil, son jóvenes de los llamados “millennials”. “Ahora un título profesional ya no te da las suficientes herramientas para lograr aspira o a obtener un buen sueldo, sino realmente el desarrollo de capacidades extracurriculares”.

Desempleo al doble en jóvenes millennials:

En México, 6 de cada 100 jóvenes de entre 15 y 29 años se encuentran buscando empleo sin conseguirlo; especialmente el grupo de jóvenes millennials de entre 20 y 24 años registró una tasa de desocupación de 6.7%, más del doble que se registra para la población total.

Los del Inegi y sintetizan el problema de inserción laboral de los jóvenes al mercado de trabajo, explícitamente que la población joven tiene mayores retos para conseguir un empleo que la población adulta. Ante la falta de oportunidades para integrarse al mercado laboral, los jóvenes optan por emplearse en el sector informal, que da trabajo a poco más de 8.9 millones de mexicanos de entre 15 a 29 años, esta situación expresa que 6 de cada 10 jóvenes activos están trabajando informalmente.

Especialmente en el sector servicios, se encuentra ocupada, de manera informal, la mayor población joven, figuran los servicios turísticos, de transporte, correo y almacenamiento, servicios educativos, servicios de asistencia social y salud y servicios profesionales o técnicos.

El problema no sólo es que los jóvenes no tengan acceso al campo laboral, sino que los que sí están empleados, en su mayoría son trabajadores informales, que los hace económicamente vulnerables, principalmente porque gran parte de los casos no goza de prestaciones laborales y los ingresos que perciben están por debajo de la línea de remuneraciones mínimas, en México 8 de cada 10 jóvenes no tiene ni siquiera los beneficios para trabajadores determinados por la ley.

Peores condiciones para mujeres jóvenes

El conflicto se profundiza cuando se observa la diferencia salarial entre jóvenes mujeres y jóvenes hombres; en el país 4 de 10 mujeres de 15 a 29 años perciben menos de un salario mínimo al mes, mientras que para los hombres la cifra es la mitad (2 de cada 10).

Se registra también un nivel mayor de inasistencia escolar para mujeres que no son económicamente activas todavía. Al menos 4 de cada 10 mujeres de entre 20 y 29 años no tiene empleo, mientras que para los hombres la cifra es de 3 por cada 10.

66.8% de la población joven que tiene entre 15 y 29 años no asiste a la escuela, esta situación se profundiza en el grupo de jóvenes que tiene de entre 25 a 29 años, de ellos sólo 1 por cada 10 se encuentra tomando clases en alguna institución educativa.

La porción de jóvenes de 15 a 19 años que realmente asiste a la escuela es mayor en la Ciudad de México, Sinaloa, Sonora, Baja California, Tabasco, Baja California Sur, el Estado de México, Tamaulipas, Yucatán y Nayarit, en estas entidades sólo 3 de cada 10 estudiantes no asisten a la escuela.

La capital del país registró el nivel más alto de asistencia escolar en jóvenes de entre 20 a 24 años; en la Ciudad de México 4 de cada 10 jóvenes asiste a la universidad. Otros estados como Sinaloa, Chihuahua, Sonora, Baja California, Colima, Yucatán, el Estado de México, Nayarit, Campeche, Tabasco, Jalisco, Nuevo León, Tamaulipas, Morelos y Querétaro registran un nivel de 3 de cada 10 jóvenes sí van a la escuela.

Los jóvenes de entre 25 y 29 años componen el grupo que menor asistencia escolar tiene. Colima es la entidad con mayor número de estudiantes de esta edad registrados (2 de cada 10 jóvenes afirma ser estudiante inscrito).

En el resto de los estados en el país el porcentaje de inasistencia escolar para este grupo supera 90 por ciento.

Preguntas de la investigación:

¿Es mayor el nivel de desempleo, subempleo y precariedad entre los jóvenes qué adultos?

¿Es mayor la precariedad en forma proporcional en los jóvenes con estudios superiores y nivel de posgrado, qué entre los jóvenes con grados educativos medios y bajos?

¿La precariedad laboral empeora más entre las mujeres jóvenes, qué en los varones jóvenes, siendo una forma de discriminación de género?