Omar Saade

Butaca 7

Nacido para perder

A Miguel alias El Keki le fascinaban las broncas. Siempre perdía, porque además de ser torpe con los puños, era escuálido y corto de estatura. Pero no escarmentaba… No te entiendo, Keki, le decía. Si no sabes pelear y eres tan enclenque y zotaco ¿por qué buscas camorra, a qué le tiras…? “Pos nomás pol pulo gusto, álabe”, respondía con ...

Read More »

Nunca confíes en un árabe católico

Mi padre se llamaba Mohammed (mjámed) Jalil Sáade Ratcheb… Nació en una aldea montañesa llamada Sultán Jacoub, ubicada a un tiro de piedra de Beirouth, capital de Líbano. Su infancia y adolescencia la pasó en su terruño, auxiliando a su padre en labores agrícolas y pastoreando borregos y cabras. Apenas asomaba a la juventud cuando el ejército libanés lo reclutó ...

Read More »

¡Jaque mate Señor Destino!

¡Se salió con la suya!, exclamé alegre y triste a la vez. Hoy su familia vive mejor y nadie, ni siquiera su esposa, comparte el secreto del ardid que mi amigo discurrió para asestarle un giro radical a su crítica situación. -La necesidad es la madre del ingenio, solía decir cuando en su austera morada, en Monterrey, jugábamos al ajedrez. ...

Read More »

Juventud, Divino Tesoro

“Así como me ves, te veo”, le dijo ella. Y él, apesadumbrado, sólo pudo musitar: “Pues…sí”. Qué otra cosa podía decir si ella lo había pillado en su desconcierto, porque al reencontrarla veinte años después, no pudo reprimir su asombro al ver que la hermosa jovencita de la que se había enamorado en la época estudiantil, era ahora una ajada ...

Read More »

¡No es Justo…!

“No arrojes piedras al tejado vecino, si tienes techo de vidrio”, dice un refrán. Y los políticos, por asociación de ideas, lo adaptaron así: Para criticar al rival hay qué tener lengua larga y cola corta… Ambas frases abrevan de una bíblica: El que esté libre de culpa, que arroje la primera piedra. Independientemente de la galanura dialéctica en que ...

Read More »

Timidez y liderazgo

Ya me hice viejo…y jamás logré vencer uno de mis talones de Aquiles: la timidez. Nunca logré superar el pánico de hablar ante un auditorio. Por eso siento una gran admiración y respeto hacia quienes ante decenas o cientos de personas, micrófono en mano o sin él, sueltan un discurso sin que les tiemble la voz. Son, sin duda alguna, ...

Read More »

El Precio del Honor

“Cómo extraño los regaños de Cavazos”, decía en tono jocoso un excavacista a un grupo de amigos con los que cierto día me senté a cafetear. El autor de esa expresión me pareció masoquista y ha de haber advertido en mí algún gesto de incredulidad, porque en seguida explicó: “Es que después de reprenderme me decía: pasa a la caja ...

Read More »